Entrevista · AYUNO INTERMITENTE
¿Es el ayuno intermitente el método más saludable, rápido y sencillo para perder peso?
Para profundizar en ello, conversamos con Cristina Petratti, médica de familia especializada en obesidad, miembro de la SEEDO, creadora del Método Petratti y coach nutricional, quien aporta una visión clara y clínicamente aplicable.
Dra. Cristina Petratti
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En este artículo
En un contexto donde la medicina evoluciona hacia modelos más preventivos, personalizados y basados en la biología de sistemas, la formación de los profesionales se vuelve un eje crucial.
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Estrategia, no dieta
Cristina lo puntualiza desde el inicio, con una afirmación que es clave para la práctica clínica.
Uno de los errores más frecuentes entre pacientes es interpretar el ayuno intermitente como un método de adelgazamiento en sí mismo.
El ayuno intermitente no es una dieta para perder peso. Es una estrategia temporal de organización de comidas que alterna periodos de alimentación con periodos de ayuno. No se trata de saltarse la cena o de comer sin control cuando toca, sino de respetar las ventanas horarias o, dicho de otro modo, la planificación que corresponde a la opción que hayamos elegido.
Este enfoque permite al profesional estructurar el acompañamiento, evitando interpretaciones erróneas que puedan comprometer la adherencia, el metabolismo o la relación del paciente con la comida.
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Aplicación clínica: formatos, progresión y seguridad
Los ayunos prolongados (24–48 h) deben reservarse para indicaciones muy concretas y bajo supervisión.
Cristina Petratti destaca que el esquema 12/12 es el más adecuado para la mayoría de pacientes que se inician en esta práctica. Una vez que el cuerpo se adapta, es posible avanzar hacia ventanas más restrictivas (14/10 o 16/8), siempre monitorizando tolerancia, síntomas y contexto clínico.
En consulta, el ayuno intermitente puede ser útil para ofrecer descanso digestivo, modular la glucemia, reducir inflamación de bajo grado y mejorar parámetros metabólicos. También contribuye a regular el apetito al estabilizar la insulina y la grelina, lo que facilita disminuir la ingesta energética total.
Aun así, la especialista recuerda que, si el objetivo del paciente es la pérdida de peso, es imprescindible garantizar un déficit calórico y promover actividad física regular.
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Puntos críticos: hidratación y ruptura del ayuno
Desde una perspectiva sanitaria, la correcta implementación es tan relevante como la elección del protocolo.
La dra. Petratti insiste en dos aspectos que deben abordarse en consulta:
“Hidratación adecuada, especialmente en periodos de calor, pudiendo apoyarse en infusiones o caldos de huesos. Ruptura del ayuno con alimentos adecuados, evitando carbohidratos simples que provoquen picos de insulina y aumenten la ansiedad o el hambre reactiva. El profesional debe orientar al paciente hacia proteínas, grasas saludables y carbohidratos complejos como base de la primera ingesta»
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Contraindicaciones y límites de la estrategia
En determinados perfiles, el ayuno intermitente no es recomendable.
El ayuno intermitente es una herramienta válida, pero no universal. Su uso debe individualizarse, siempre contextualizado dentro de un plan terapéutico global que contemple estilo de vida, educación nutricional, patologías de base y adherencia. La perspectiva de Cristina Petratti aporta un criterio valioso para integrar esta práctica con seguridad y eficacia en la consulta.
Cristina lo recuerda con claridad clínica:
“No está indicado en embarazo, lactancia ni en personas con antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria. Tampoco durante episodios agudos de enfermedad o situaciones de alta demanda energética, es preferible reconsiderar la estrategia»
Finalmente, la Dra. Cristina Petratti subraya un punto clave para los profesionales:
“El ayuno intermitente puede ser útil durante periodos específicos, pero es difícil de mantener a largo plazo porque su práctica implica una rigidez horaria que, en ocasiones, resulta incompatible con la vida diaria. En su lugar, abogo por una combinación de alimentación saludable y ejercicio, con énfasis en el entrenamiento de fuerza.»

La entrevistada
Dra. Cristina Petratti
Médico de Familia y Especialista en Obesidad y Nutrición.
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